Eduardo Donza - Investigador del Observatorio de Deuda Social de la UCA

Desde 2003 a 2007, la Argentina mejoró sus indicadores de desempleo, pero con el aumento del costo de vida, a partir de 2008, comenzó a estancarse lentamente el mercado de trabajo. Desde 2012, cuando impactó con fuerza en el país la crisis económica internacional, el ritmo de la generación de empleo decreció con mayor intensidad. El problema actual es que la ocupación que se ofrece en el mercado de trabajo no es de calidad y para afrontar esta situación el Estado desarrolla políticas públicas contracíclicas, mediante diferentes estrategias como los programas de empleo transitorio, en especial, apuntados a los jóvenes.

Este grupo poblacional es el más afectado por la desocupación, con tasas que duplican las mediciones de desocupación promedio en el país. Otro recurso del Estado es subsidiar una parte de los salarios de empleados registrados en el sector privado.

Empleo genuino mantener el empleo ante un crecimiento económico leve

Hugo Ferullo - Doctor en Economía - Académico de la UNT

Hoy se observa una dificultad para mantener un crecimiento económico alto, lo que afecta al mercado laboral. Si ese desarrollo se frena es probable que se detenga también el avance en la ocupación. La producción no atraviesa un período de auge, como sucedió hasta hace dos años. Se registra un crecimiento leve y moderado, lo que hace pensar que el empleo debería mantenerse en términos generales. No se vislumbra una fuerte recesión que haga pensar que se pueda volver a una etapa de mayor desempleo; en la actualidad, no se ha registrado nada nuevo que modifique la situación de manera drástica.

Argentina tuvo una década de crecimiento a principio de los 90' y luego una recesión muy grande, que dejó al país con una desocupación altísima. Eso demostró que cuando el desarrollo fue menor, la creación de empleo cayó.